La carrera

La Volta Ciclista a Castelló como tal surgió en el año 1983. Tres años antes, en 1980, el Club Ciclista Castellón se ganó la confianza de las instituciones y logró reunir el capital suficiente para organizar el I Trofeu Peyangolosa: un hito en la historia del ciclismo castellonense que se convertiría en tradición. Desde entonces la ascensión a Vistabella y al Coll de Vidre se convirtieron en el punto decisivo de la carrera.


Tras 3 ediciones del Trofeo Penyagolosa, el Club Ciclista Castellón transformó el Trofeu Penyagolosa en la Volta a Castelló en 1983. Con 3 etapas, bajo el lema “abrazo mar-montaña” y siempre con la ascensión a Vistabella como punto decisivo de la carrera, la Volta a Castelló se convirtió en una realidad. 

La carrera continuó creciendo año a año, pasando de 3 a 4 días de competición, y desde su IV edición contó con participación de equipos extranjeros. Los equipos amateur de Kelme y Reynolds también eran habituales en la salida de la carrera. Durante esos años grandes nombres del pelotón internacional rodaron por las carreteras castellonenses y se enfrentaron a la larguísima ascensión a Vistabella, como Lance Armstrong (19º en 1992), Fernando Escartín (9º en 1990), Óscar Sevilla (7º en 1997) o Xavi Tondo (23º en 1998).

La Volta a Castelló ha entrado en una nueva era en 2014. El Club Ciclista Castellón presdido por Vicente Andreu decidió retirarse de la organización después de muchos años como responsable de la carrera, y la Diputación de Castellón escogió al presidente del Club Ciclista Sepelaco José Cabedo para dirigir al equipo que continúe con el legado de la Volta. La carrera pasa a ser Sub23 y se traslada de abril a mayo. José Cabedo describe el objetivo de la nueva organización: “nuestra ambición es que la Volta crezca. Tenemos buen clima, buenas carreteras, buenos recorridos y, al ser Sub23, tendremos a los mejores corredores jóvenes. Si nosotros cumplimos, no puede fallar nada”.

0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada